En La Paz, el precio de la carne de res ha experimentado una reducción significativa, pasando de Bs 40 a Bs 34,5 por kilo, beneficiando a los consumidores con un precio más accesible. Sin embargo, en la ciudad de Trinidad, la capital ganadera del país, los precios siguen elevados, oscilando entre Bs 46 y Bs 48 por kilo, sin que las autoridades municipales tomen medidas efectivas para controlar este aumento.
Una ama de casa, visiblemente frustrada por la situación, expresó su descontento: “Estamos cansadas de que la intendenta no haga nada, los precios no bajan. En otros departamentos la carne está a Bs 34 el kilo, pero aquí en Trinidad, una región ganadera, sigue a Bs 46. Es el colmo que la Alcaldía no haga nada en favor de la ciudadanía”. La inconformidad de los trinitarios se ha intensificado debido a que la carne de res, esencial en la dieta local, se ha convertido en un lujo para las familias de bajos recursos.
Mientras tanto, el Ministerio de Desarrollo Productivo y Economía Plural destacó que, tras varios operativos de control, las empresas frigoríficas BFC, Frigor y Fridosa ajustaron sus precios en La Paz y El Alto a Bs 34,5 por kilo, mientras que la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa) ofrece la carne a Bs 34 el kilo. Durante las inspecciones, se verificó que las agencias de BFC en El Alto y Frigor en Villa Fátima están cumpliendo con la nueva tarifa, lo que asegura un acceso más justo a alimentos básicos para la población.
El Gobierno nacional, por su parte, reafirmó su compromiso de seguir implementando medidas para estabilizar los precios de los alimentos básicos. “Seguiremos trabajando para que los productos esenciales mantengan precios accesibles para la población”, aseguraron desde el Ministerio.
En Trinidad, mientras tanto, la población sigue esperando que las autoridades locales tomen cartas en el asunto y regulen el precio de la carne de res para asegurar su accesibilidad a las familias más vulnerables.