En una reunión trascendental con el ministro de Desarrollo Rural y Tierras, Yamil Flores, los principales representantes del sector ganadero boliviano, Hernán Julio Nogales, presidente de la Confederación de Ganaderos de Bolivia (CONGABOL), y Walter Ruiz, presidente de la Federación de Ganaderos de Santa Cruz (FEGASACRUZ), compartieron un panorama positivo sobre la producción de carne en el país. Los líderes ganaderos aseguraron que Bolivia no solo puede satisfacer la demanda interna de carne, sino que también tiene el potencial para convertirse en un jugador competitivo en el mercado internacional, gracias a su capacidad exportadora.
Walter Ruiz, presidente de FEGASACRUZ, destacó que el sector ganadero ha demostrado con cifras concretas que tiene una capacidad exportadora significativa. “Hemos mostrado que no solo cubrimos la demanda nacional, sino que también somos capaces de generar excedentes que pueden ser destinados a la exportación. Esto no solo garantiza nuestra seguridad alimentaria, sino que también representa una oportunidad para generar divisas importantes para el país”. Este logro es el reflejo del trabajo constante de los ganaderos, que han logrado mantener un suministro estable y de calidad tanto para el mercado interno como para posibles destinos internacionales.
El compromiso de los ganaderos con la estabilidad alimentaria del país también fue reafirmado por los representantes, quienes aseguraron que seguirán cumpliendo con su responsabilidad de abastecer al mercado interno. “Los productores hemos cumplido y seguiremos cumpliendo con esta responsabilidad”, agregó Ruíz, subrayando la importancia de una gestión eficiente para garantizar que la producción siga siendo sostenible a largo plazo.
Preocupación por el contrabando y el suministro de diésel: retos para el sector ganadero
A pesar del panorama positivo, la reunión también abordó desafíos clave que afectan al sector ganadero. Hernán Julio Nogales, presidente de CONGABOL, expresó su preocupación por el contrabando de carne, que sigue siendo un problema crítico para la estabilidad del mercado interno y los esfuerzos por consolidar la exportación legal. Nogales solicitó al ministro Yamil Flores un refuerzo en los controles fronterizos para frenar este flagelo que afecta tanto la competitividad como el control de precios en el mercado nacional. “Es necesario que el gobierno refuerce los controles para frenar el contrabando, una práctica que socava nuestros esfuerzos y afecta directamente a los productores nacionales”, afirmó Nogales.
Además de este desafío, los ganaderos también destacaron la importancia de contar con un suministro oportuno y suficiente de diésel, insumo clave para el funcionamiento de la maquinaria agrícola y el transporte del ganado. Nogales enfatizó que la falta de acceso constante al diésel podría afectar la capacidad productiva de los ganaderos, por lo que hizo un llamado urgente al Gobierno para garantizar su disponibilidad. “Es crucial que el gobierno asegure el acceso continuo y suficiente de diésel, ya que esto impacta directamente en la operatividad del sistema productivo ganadero”, señaló el presidente de CONGABOL.
La exportación, una ventana de oportunidad para el crecimiento económico de Bolivia
A pesar de los retos mencionados, los ganaderos bolivianos ven en la exportación de carne una ventana de oportunidad para fortalecer la economía del país. Los dirigentes resaltaron que Bolivia tiene las condiciones necesarias para satisfacer la demanda de mercados internacionales, siempre que se implementen políticas que fomenten la producción y eviten la fuga de recursos a través del contrabando. La exportación de carne no solo serviría como un motor de crecimiento económico, sino que también podría posicionar al país como un actor relevante en el mercado global de productos cárnicos.
Con un sector que muestra estabilidad tanto en la producción como en el abastecimiento interno, los ganaderos de Bolivia buscan aprovechar estas condiciones para expandir sus horizontes y aumentar su presencia en mercados internacionales. Sin embargo, para lograrlo, insisten en la necesidad de un enfoque integral que incluya el fortalecimiento de los controles, el acceso adecuado a insumos y la promoción de políticas que fomenten una mayor competitividad en el sector.