La cosecha de la campaña de verano en Bolivia genera grandes expectativas debido al favorable desarrollo de los cultivos, impulsado por las lluvias registradas en las últimas semanas. En algunas regiones, la cosecha de soya ya ha comenzado, mientras que en el resto del país se espera que la recolección a gran escala inicie en aproximadamente dos semanas. Este cambio en las condiciones climáticas, que ha beneficiado a los productores, genera un optimismo generalizado en el sector agrícola.
Un cambio positivo comparado con la campaña anterior
Fernando Romero, presidente de la Asociación Nacional de Productores de Oleaginosas y Trigo (ANAPO), destacó la notable diferencia con la campaña del año pasado. Subrayó que el impacto positivo de las precipitaciones ha sido crucial para los cultivos, lo que da lugar a una perspectiva mucho más favorable. “Ha sido un cambio de 180 grados a comparación del año pasado, nos ha acompañado la lluvia”, expresó Romero, quien además destacó la importancia de contar con un abastecimiento oportuno de diésel para que los productores puedan completar la cosecha sin contratiempos.
El clima, un factor clave para la cosecha de soya
A pesar de las buenas noticias, Romero hizo hincapié en que el factor climático es esencial para el éxito de la cosecha, dado que es un aspecto fuera del control de los productores. En este sentido, expresó la necesidad de que las condiciones climáticas sigan siendo favorables durante el llenado del grano. “Esperamos que el clima sea benevolente al final y que tengamos días secos para que la cosecha fluya”agregó, destacando que las lluvias pueden complicar el ingreso de maquinaria a los campos. No obstante, el presidente de ANAPO se mostró optimista en cuanto al éxito de esta campaña.
Proyección de producción y crecimiento sostenible
En términos de producción, ANAPO proyecta alcanzar 2,5 millones de toneladas de soya durante esta campaña de verano. A largo plazo, la entidad se muestra confiada en un crecimiento sostenido, con la meta de incrementar significativamente la producción en los próximos ocho años. Para lograr este objetivo, ANAPO apuesta por la adopción de biotecnología y el uso de semillas genéticamente mejoradas, lo que permitirá optimizar los rendimientos y fortalecer la competitividad del sector agrícola boliviano.